Estamos en temporada de catarros, y en la escuela infantil esto implica faltas de asistencia, niños que enferman en clase o profesores de baja. Con Pekebook, enfrentarte a estos contratiempos será mucho más fácil y cómodo.

Con la llegada del frío empiezan los catarros en la escuela infantil. La época de resfriados siempre supone una alteración en el día a día del centro. Y es que se suman a la vez muchos factores que hacen que la rutina de la clase se altere.

Por un lado, las faltas de asistencia. Muchos niños se ausentarán, y tendremos que llevar la cuenta de las faltas. Y en caso de que los padres olviden avisarnos, tendremos que contactar con ellos. Además, sobre todo con los mayores, tener una clase poco concurrida puede hacer que tengamos que plantearnos un plan distinto para ese día.

Otras veces, el niño empieza a sentirse mal cuando ya está en el centro. Cuando esto sucede, la maestra debe atender al enfermo, estar pendiente del resto de la clase e intentar contactar con la familia cuanto antes. Cuanto más tardemos en localizar a los padres, más se cortará el ritmo de la clase. Y más tardará el niño en irse a casa y descansar.

A fuerza de atender a niños con catarros, es inevitable que a veces las educadoras enfermen también. Si una profesora debe cogerse varios días de baja, o si varias maestras enferman a la vez, podemos necesitar una suplente. Y eso también alterará el ritmo de la clase, ya que una persona nueva no conocerá tan bien a los niños ni las normas de la escuela infantil.

Es inevitable que la temporada de catarros afecte a nuestro centro. Pero con Pekebook, lidiar con estos contratiempos será más llevadero. Para empezar, será más fácil hacer el check-in y llevar la cuenta de las faltas de asistencia. Esto quedará reflejado en la ficha del niño. Así podremos tener en cuenta los días que ha faltado por enfermedad al evaluar sus progresos.

Si un niño enferma en clase, con Pekebook podremos mensajearnos directamente con sus padres para avisarles. En caso de que no sea posible recoger al niño de inmediato, podremos incluir en la ficha toda la información sobre sus síntomas: si no ha querido comer, si ha vomitado o si ha tenido fiebre, por ejemplo. Así los padres podrán dar todos los detalles a su pediatra.

¿Y si es la maestra la que enferma? Gracias a Pekebook, la profesora suplente lo tendrá mucho más fácil. En las fichas personales de Pekebook podrá acceder a toda la información necesaria sobre los niños. Así tardará menos en conocerlos y la adaptación será más rápida. Además, ver los informes de actividad de la maestra titular le permitirá ver cómo organiza el tiempo y en qué proyectos estaba trabajando la clase en ese momento.

Así, con la ayuda de Pekebook, ¡evitarás a tu centro infantil más dolores de cabeza en la temporada de catarros!

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