Vayáis de viaje o descanséis en casa, las vacaciones de Semana Santa son una gran ocasión para pasar tiempo de calidad en familia.

La Semana Santa no sólo nos da un respiro del trabajo o la escuela. También nos da una gran ocasión para disfrutar de unos días en familia y disfrutar de actividades diferentes. Si además el tiempo acompaña, podemos plantearnos muchos planes que en vacaciones de Navidad serían casi impensables.

Si estos días optáis por viajar fuera de casa, parte del tiempo de ocio se dedicará al turismo. Visitar sitios nuevos es interesante, pero puede resultar agotador para los más pequeños. Programa visitas culturales más cortas e intenta intercalarlas con ratos de desconexión jugando en el parque. Con los niños más mayores, un poco de documentación previa para conocer curiosidades de los sitios a visitar os ayudará a mantenerlos interesados.

A la hora de hacer turismo, es interesante también comprobar qué atracciones tiene vuestro destino que puedan ser del gusto de los niños. Museos interactivos, reservas naturales donde se pueda observar animales en libertad, musicales…

¿Y si os quedáis en vuestra ciudad? No viajar no es sinónimo de aburrimiento. A veces los fines de semana estamos demasiado cansados. En Semana Santa tenemos por lo menos cuatro días para pasar en familia. Esto nos permite organizar algo divertido. Por ejemplo, si el tiempo acompaña podemos organizar una pequeña ruta senderista con picnic incluido. Una opción sencilla, divertida, y educativa. Los niños podrán aprender más cosas sobre las plantas y animales de su entorno. Y también adquirir buenos hábitos medioambientales. Por ejemplo, responsabilizándose de recoger y tirar a la papelera los restos de la comida.

Pero también la ciudad puede darnos mucha diversión. Cuando viajamos siempre queremos verlo todo, pero pocas veces nos paramos a disfrutar lo que nuestra localidad nos ofrece. ¿Hay algún atractivo turístico de tu ciudad o alrededores que los niños aún no conocen? Aprovecha para enseñárselo y explicarle su historia. Una comida fuera de casa y una película o un musical o concierto apto para niños pueden completar un día sin tiempo para el aburrimiento.

Otra opción, sobre todo con los más mayores, es optar por el deporte. ¿Qué tal un paseo en bici o en patines? Si todavía no han aprendido, es el momento ideal para enseñarles. También os podéis juntar con más amigos con hijos y organizar un pequeño partido al aire libre. Fútbol en un parque, voley playa si vivís cerca del mar…

¿Y si no eres padre sino maestro? A través de Pekebook puedes enviar a los padres de tus alumnos sugerencias de actividades aptas para niños que descubras en vuestra ciudad. No te llevará más de un minuto, y los que estén pasando las vacaciones en casa agradecerán la inspiración.

¿Quieres saber más sobre Pekebook? ¡Contáctanos sin compromiso!