Los primeros días en el centro infantil los niños pueden ser difíciles. Con Pekebook podrás monitorizar la adaptación de los niños a la guardería.

Empezar la guardería es un cambio radical que requiere un proceso de adaptación. Muchas veces es la primera vez que el niño se separa de su madre. Está en un entorno nuevo, al cuidado de personas que no conoce. Además, tiene que socializar con otros niños.

Ante un cambio tan grande de rutina, muchos niños presentan alteraciones de comportamiento cuando empiezan en el centro infantil. Algunos de los más habituales son:

  • Llantos y pataletas, sobre todo en el momento de que separarse de sus padres en la guardería. Algunos niños se calman al poco rato o sólo lloran los primeros días, mientras que otros tardan más en acostumbrarse.
  • Mayor dependencia de su madre. Cuando están en casa, se muestran aún más apegados a su madre de lo habitual. No toleran ni siquiera cortas separaciones que antes no eran un problema.
  • Alteraciones digestivas o del sueño. Algunos niños presentan alteraciones del apetito o dificultades para dormir hasta que se acostumbran al centro infantil. En algunos casos, la ansiedad puede manifestarse con dolores de estómago o vómitos.

Por lo general, estas alteraciones desaparecen en poco tiempo y el niño no tarda en adaptarse a la rutina del centro infantil. Pero cada pequeño tiene su ritmo. La fase de apego en la que se encuentre y la personalidad de cada niño influye en el tiempo que necesitará para aclimatarse por completo al centro infantil.

Padres y educadores pueden facilitar la adaptación de los niños que van por primera vez a la guardería. Hay algunos factores que ayudan a facilitar el proceso:

  • Empezar gradualmente. Los primeros días, dejar al niño en el centro sólo una o dos horas, y ampliar la jornada cuando se sienta más seguro en el nuevo entorno.
  • Extremar la puntualidad. Una de las cosas que más ansiedad producen a los niños es quedarse en la guardería cuando ya han recogido a sus compañeros. Es importante ser muy puntual en las recogidas. Sobre todo cuando aún está adaptándose.
  • Mantener una relación cordial entre padres y maestros. Cuando el niño ve que su madre y su maestra se tratan con confianza y simpatía, confía en la educadora más fácilmente. En caso de que surja algún conflicto entre padres y centro, es mejor tratarlo con discreción. Si los niños perciben malestar a su alrededor, su sensación de inseguridad aumentará.
  • Hacer un seguimiento de la evolución del niño. Cada uno tiene su ritmo para adaptarse a la nueva rutina. Al seguir su progresión día a día, podremos ver si un niño se está acostumbrando a la guardería, aunque sea a un ritmo más paulatino, o si hay problemas de adaptación más serios.

Con la agenda digital Pekebook, los educadores podrán evaluar con un click el día a dia de cada niño en el centro infantil: su comportamiento, comidas, hábitos de sueño… Esta información le llegará a los padres directamente a su móvil. Además, la aplicación la usará para generar estadísticas de evolución.

De este modo, podremos observar cómo evoluciona cada niño desde su primer día en el centro y tomar nota de sus progresos diarios. Esto puede darnos más perspectiva para analizar de forma individualizada el proceso de adaptación de cada niño a esta nueva etapa.

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La adaptación a la guardería con Pekebook
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